Diabetes

abril 10, 2023

Diabetes

¿Sabías que la diabetes es una enfermedad silenciosa que puede afectar seriamente tu salud? En este artículo, te contamos todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad, los tipos de diabetes, cómo prevenirla de manera efectiva y el papel tan importante de la enfermería en el cuidado de la diabetes.

abril 10, 2023

Diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por la elevación del nivel de azúcar en sangre.

Se trata de una patología silenciosa que puede pasar desapercibida durante años, por lo que es importante tomar medidas preventivas para evitar su aparición o retrasar su progreso.

La diabetes es una enfermedad cada vez más común en todo el mundo y su impacto en la salud es significativo.

La elevación del nivel de azúcar en sangre, característica de la diabetes, puede dañar diversos órganos y sistemas del cuerpo, lo que puede llevar a complicaciones graves, como enfermedades cardiovasculares, neuropatías, enfermedades renales y oculares, entre otras.

Es por ello que la prevención de la diabetes es fundamental para garantizar una buena salud y calidad de vida.

En este artículo, vamos a profundizar en qué es la diabetes, los tipos de diabetes existentes, quiénes tienen mayor riesgo de padecerla y qué factores influyen en su aparición.

También vamos a ofrecer una serie de consejos y medidas preventivas que pueden ayudar a retrasar o incluso prevenir la aparición de esta enfermedad silenciosa.

# ¿Qué es la Diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no puede utilizarla de manera efectiva.

Se caracteriza por la elevación del nivel de azúcar en la sangre. Normalmente, cuando comemos, nuestro cuerpo transforma los alimentos que ingerimos en glucosa, que es una forma de azúcar que se utiliza como fuente de energía.

Para que la glucosa pueda ser utilizada por las células, es necesario que la hormona insulina, producida por el páncreas, ayude a que la glucosa entre en las células. La insulina ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.

En las personas con diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza adecuadamente, lo que provoca un aumento de los niveles de glucosa en la sangre, lo que se conoce como hiperglucemia.

Con el tiempo, la hiperglucemia puede provocar daños en los órganos y tejidos del cuerpo, lo que puede derivar en complicaciones graves como enfermedades cardiovasculares, daño renal, pérdida de la visión y problemas nerviosos, entre otros.

El diagnóstico de la diabetes se basa en la medición de los niveles de glucosa en la sangre.

Se pueden realizar varias pruebas para diagnosticar la diabetes, y estas pruebas pueden ser realizadas por un médico de atención primaria.

Formas de detectarla

Existen cuatro formas principales de diagnosticar la diabetes, y todas ellas implican la medición de los niveles de glucosa en la sangre:

  • Glucemia basal en ayunas: Se considera diabetes si el nivel de glucosa en la sangre en ayunas es mayor de 126 mg/dl.
  • Hemoglobina glucosilada: Se considera diabetes si el nivel de hemoglobina glucosilada es mayor de 6,5%.
  • Curva de glucemia con 75 g de glucosa: Se considera diabetes si el nivel de glucosa en la sangre a las dos horas de la prueba es mayor de 200 mg/dl.
  • Glucemia al azar: Se considera diabetes si el nivel de glucosa en la sangre en cualquier momento del día es mayor de 200 mg/dl y se presentan síntomas típicos de la diabetes.

Es importante tener en cuenta que todos estos diagnósticos deben ser confirmados en una segunda ocasión, excepto en el caso de la glucemia al azar con síntomas típicos.

El diagnóstico precoz de la diabetes es fundamental para prevenir complicaciones a largo plazo, por lo que se recomienda que las personas con factores de riesgo para la diabetes se sometan a pruebas de detección regularmente.

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# Tipos de Diabetes

Existen varios tipos de diabetes, cada uno con características diferentes.

Es importante destacar que cada tipo de diabetes tiene sus propias características y tratamiento, por lo que es fundamental que las personas que viven con diabetes reciban un tratamiento individualizado y supervisión médica constante.

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1, también conocida como diabetes mellitus tipo 1 o diabetes juvenil, es una enfermedad autoinmunitaria crónica en la que el cuerpo no produce suficiente insulina, una hormona necesaria para regular el azúcar en la sangre.

El nomre de diabetes mellitus tipo 1 es debido a que generalmente se diagnostica en niños y adultos jóvenes, aunque también puede ocurrir en cualquier edad.

Este tipo de diabetes se desarrolla cuando el sistema inmunológico del cuerpo ataca y destruye las células beta en el páncreas, las cuales son las encargadas de producir insulina .A medida que se pierden estas células, el cuerpo no puede producir suficiente insulina y el nivel de azúcar en la sangre aumenta, lo que puede causar daño a los órganos y tejidos.

Se diferencia de la diabetes tipo 2, en que en esta última, el cuerpo todavía produce insulina, pero no la usa adecuadamente.

Por lo tanto, la diabetes tipo 1 requiere un tratamiento con insulina desde el principio, mientras que la tipo 2 a menudo se puede controlar inicialmente con cambios en la dieta y el estilo de vida.

Síntomas 

Los síntomas de la diabetes tipo 1 incluyen aumento de la sed y la micción, pérdida de peso inexplicable, fatiga, visión borrosa y aumento del apetito.

Si no se trata, la diabetes tipo 1 puede causar complicaciones graves a largo plazo, como daño nervioso, enfermedad renal, enfermedad cardíaca, ceguera y amputaciones.

Aunque la causa exacta de la diabetes mellitus tipo 1 sigue siendo desconocida, se cree que puede estar relacionada con factores genéticos y ambientales, como las infecciones virales y la exposición a ciertos químicos.

El tratamiento de la diabetes tipo 1 se basa en la administración de insulina, ya sea a través de inyecciones o bombas de insulina, y en la monitorización frecuente de los niveles de azúcar en la sangre.

Los pacientes también deben seguir una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente para controlar su diabetes.

Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica en la que el cuerpo no produce suficiente insulina o no la utiliza adecuadamente.

Es el tipo más común de diabetes, representando aproximadamente el 90% de todos los casos de diabetes. También se la conoce como diabetes mellitus tipo 2 o DM2.

La DM2 se desarrolla cuando el cuerpo se vuelve resistente a la insulina, una hormona que ayuda a las células a absorber la glucosa (azúcar) de la sangre para convertirla en energía.

Al principio, el cuerpo intenta compensar esta resistencia produciendo más insulina, pero con el tiempo, las células productoras de insulina pueden agotarse y no producir suficiente insulina para mantener niveles de glucosa saludables en el cuerpo.

La Diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad progresiva que puede ser asintomática durante años antes de ser diagnosticada y está relacionada con la obesidad y el sedentarismo.

Algunos factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar DM2 incluyen la edad, la obesidad, la falta de actividad física, antecedentes familiares de diabetes, hipertensión arterial y antecedentes de síndrome de ovario poliquístico.

Los síntomas de la DM2 pueden incluir aumento de la sed y de la micción, fatiga, visión borrosa, heridas que tardan en sanar, infecciones frecuentes y hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies.

El tratamiento de este tipo de diabetes se basa en la alimentación saludable, la actividad física regular y, en algunos casos, medicamentos para controlar los niveles de glucosa en sangre. En casos avanzados, puede ser necesario el uso de insulina.

El control de los niveles de glucosa en sangre es crucial para prevenir complicaciones a largo plazo, como enfermedades cardiovasculares, neuropatía, problemas renales y ceguera.

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo en mujeres que previamente no han sido diagnosticadas con diabetes.

Se produce cuando la insulina producida por el páncreas no es suficiente para satisfacer las necesidades del cuerpo durante el embarazo. Esto puede dar lugar a un nivel elevado de azúcar en sangre, lo que puede afectar la salud de la madre y del feto.

La diabetes gestacional suele desarrollarse en la segunda mitad del embarazo y puede afectar a alrededor del 7% de las mujeres embarazadas. Por lo general, los síntomas son leves o inexistentes, por lo que la mayoría de los casos se detectan mediante pruebas de rutina durante el embarazo.

Si no se controla adecuadamente, la diabetes gestacional puede causar complicaciones para el feto, como un mayor riesgo de nacimiento prematuro, bajo peso al nacer y problemas respiratorios.

La diabetes gestacional también se conoce como diabetes mellitus gestacional.

A menudo desaparece después del parto, pero las mujeres que han tenido diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida, por lo que se recomienda un seguimiento regular después del parto.

La prevención y el control de la diabetes gestacional incluyen cambios en la dieta, ejercicio físico y en algunos casos, tratamiento con insulina.

Diabetes tipo LADA

La diabetes LADA (Latent Autoimmune Diabetes in Adults) es un tipo de diabetes que se presenta en adultos y se caracteriza por tener una progresión más lenta que la diabetes tipo 1, pero que eventualmente lleva a la necesidad de insulina para su control.

En la diabetes LADA, el sistema inmune ataca las células productoras de insulina del páncreas, al igual que en la diabetes tipo 1. Sin embargo, como indicábamos, a diferencia de la diabetes tipo 1, la diabetes LADA se desarrolla en adultos y se caracteriza por tener una aparición más gradual y menos dramática.

Los síntomas de la diabetes LADA son similares a los de la diabetes tipo 1 y 2, y pueden incluir aumento de la sed, micción frecuente, fatiga, pérdida de peso y visión borrosa. Sin embargo, a menudo se confunde con la diabetes tipo 2 debido a la edad de inicio.

El diagnóstico de la diabetes LADA se realiza a través de análisis de sangre para determinar los niveles de glucemia y anticuerpos, ya que los pacientes con LADA tienen anticuerpos específicos en su sangre que los diferencian de los pacientes con diabetes tipo 2.

El tratamiento de la diabetes LADA es similar al de la diabetes tipo 1, con la administración de insulina para controlar los niveles de glucosa en sangre.

Sin embargo, debido a la aparición más gradual de la enfermedad, algunos pacientes pueden no necesitar insulina durante varios años después del diagnóstico.

Diabetes secundaria

La diabetes secundaria es un tipo de diabetes que ocurre como resultado de otra condición de salud o factor subyacente que daña o interfiere con la capacidad del cuerpo para producir o utilizar insulina de manera efectiva.

A diferencia de la diabetes tipo 1 y tipo 2, que son enfermedades crónicas que afectan a un gran número de personas, la diabetes secundaria es menos común y puede desaparecer una vez que se trata la afección subyacente.

Algunas de las condiciones de salud que pueden conducir a la diabetes secundaria incluyen:

  • Pancreatitis crónica: inflamación crónica del páncreas que daña las células productoras de insulina.
  • Hemocromatosis: una condición hereditaria en la que el cuerpo absorbe demasiado hierro, lo que puede dañar el páncreas y causar diabetes.
  • Síndrome de Cushing: una afección en la que el cuerpo produce demasiado cortisol, una hormona que puede interferir con la acción de la insulina.
  • Trastornos hormonales: ciertas afecciones hormonales, como el hipertiroidismo o el hipotiroidismo, pueden afectar la acción de la insulina en el cuerpo.
  • Infecciones crónicas: ciertas infecciones, como el VIH o la hepatitis C, pueden dañar el páncreas y afectar la producción de insulina.

La diabetes secundaria también puede ser el resultado de ciertos medicamentos, como los esteroides, que pueden interferir con la acción de la insulina en el cuerpo.

Algunas personas también pueden desarrollar diabetes secundaria debido a una lesión o cirugía que daña el páncreas.

Otro nombre común para la diabetes secundaria es diabetes tipo 3. Sin embargo, este término es menos utilizado en la actualidad debido a que puede ser confuso con la enfermedad de Alzheimer, que también se ha denominado diabetes tipo 3 en algunos estudios.

Diabetes MODY

La Maturity Onset Diabetes of the Young (MODY), también conocida como diabetes de inicio juvenil o diabetes monogénica, es un tipo raro de diabetes hereditaria causada por una mutación en un solo gen.

A diferencia de la diabetes tipo 1 y tipo 2, la MODY se presenta en edades tempranas y tiene una historia familiar de diabetes en un patrón autosómico dominante.

Existen varios subtipos de MODY, cada uno causado por mutaciones en genes específicos que afectan la producción o acción de la insulina. Los síntomas pueden variar según el subtipo, pero suelen incluir hiperglucemia, sed, micción frecuente, fatiga y pérdida de peso.

El diagnóstico de MODY requiere pruebas genéticas específicas, que pueden identificar la mutación responsable de la enfermedad.

El tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida, como una dieta saludable y ejercicio regular, y medicamentos orales o inyecciones de insulina si es necesario.

Es importante que los familiares de personas con MODY se sometan a pruebas genéticas para identificar si tienen la mutación y tomar medidas preventivas para prevenir complicaciones a largo plazo.

La detección temprana y el manejo adecuado de la MODY pueden mejorar notablemente la calidad de vida de las personas afectadas.

Diabetes Neonatal

La diabetes neonatal es un tipo de diabetes que se presenta en los primeros 6 meses de vida de un bebé. También se la conoce como diabetes mellitus neonatal transitoria o permanente.

La diabetes neonatal permanente es un trastorno genético raro que afecta la capacidad del páncreas para producir insulina, mientras que la diabetes neonatal transitoria es una forma temporal de diabetes que puede presentarse en bebés de madres con diabetes gestacional.

La diabetes neonatal permanente es causada por una mutación en un gen específico, lo que afecta la producción de insulina en el páncreas.

Esta forma de diabetes es muy rara y se presenta en aproximadamente 1 de cada 400,000 a 500,000 nacimientos.

Los síntomas incluyen aumento de la sed, micción frecuente, pérdida de peso y problemas de alimentación.

El tratamiento consiste en controlar los niveles de azúcar en sangre mediante la administración de insulina.

Por otro lado, la diabetes neonatal transitoria es más común y puede ser causada por factores como el estrés fetal durante el parto o la exposición a ciertos medicamentos.

Esta forma de diabetes generalmente desaparece después de unas semanas o meses y no requiere tratamiento. Sin embargo, los bebés con diabetes neonatal transitoria tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 más adelante en la vida.

En resumen, la diabetes neonatal es una forma poco común de diabetes que puede ser permanente o transitoria y que afecta a bebés en los primeros meses de vida.

La diabetes neonatal permanente es causada por una mutación genética que afecta la producción de insulina en el páncreas, mientras que la diabetes neonatal transitoria puede ser causada por factores como el estrés fetal o la exposición a ciertos medicamentos.

Diabetes asociada a fibrosis quística 

La diabetes asociada a fibrosis quística es una forma de diabetes que afecta a algunas personas con fibrosis quística (FC).

La fibrosis quística es una enfermedad genética que afecta principalmente a los pulmones y el sistema digestivo, causando la acumulación de moco espeso y pegajoso en estos órganos.

En las personas con fibrosis quística, el páncreas puede verse afectado y producir menos cantidad de insulina, lo que conduce a niveles elevados de azúcar en sangre y a la aparición de la diabetes.

Esta forma de diabetes es más común en personas con fibrosis quística de edad adulta, pero también puede ocurrir en niños y adolescentes.

La diabetes asociada a fibrosis quística puede ser difícil de controlar debido a la naturaleza de la fibrosis quística y su impacto en el páncreas. Los síntomas pueden incluir sed excesiva, micción frecuente, fatiga y pérdida de peso.

El tratamiento de la diabetes asociada a fibrosis quística implica el control de los niveles de azúcar en sangre a través de la insulina, la dieta y el ejercicio. También es importante el tratamiento de la fibrosis quística en sí misma, con el objetivo de mejorar la función del páncreas y prevenir complicaciones a largo plazo.

La diabetes asociada a fibrosis quística también se conoce como diabetes fibroquística o diabetes secundaria a fibrosis quística.

Es importante que las personas con fibrosis quística reciban un seguimiento regular de su salud, incluyendo la monitorización de los niveles de azúcar en sangre, para detectar cualquier problema de diabetes lo antes posible.

# Factores de riesgo

Es importante tener en cuenta que tener uno o varios de estos factores de riesgo no significa necesariamente que se desarrollará diabetes, pero sí aumenta las probabilidades.

Es fundamental adoptar hábitos de vida saludables para prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad.

Estos son los factores de riesgo más importantes relacionados con la diabetes:

  • Antecedentes familiares de diabetes: Si alguno de tus padres o hermanos tiene diabetes, tienes mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad.
  • Sobrepeso y obesidad: El exceso de peso es uno de los factores de riesgo más importantes para desarrollar diabetes tipo 2.
  • Vida sedentaria: La falta de actividad física regular y el sedentarismo aumentan el riesgo de padecer diabetes.
  • Edad avanzada: La diabetes tipo 2 es más común en personas mayores de 45 años, aunque cada vez se diagnostica en personas más jóvenes.
  • Origen étnico: Las personas de origen afroamericano, hispano, indio americano y asiático tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Presión arterial alta: La hipertensión arterial es un factor de riesgo importante para desarrollar diabetes.
  • Niveles elevados de colesterol y triglicéridos: Tener niveles elevados de lípidos en la sangre aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
  • Niveles anormales de glucosa en sangre: Las personas con niveles de azúcar en sangre anormalmente elevados, como la prediabetes, tienen un mayor riesgo de diabetes tipo 2.
  • Historial de enfermedades relacionadas: Personas con enfermedades del corazón, hipertensión arterial, colesterol alto y apnea del sueño.
  • Síndrome de ovario poliquístico: Afecta principalmente a las mujeres y se asocia con un mayor riesgo de diabetes.
  • Fumar: Fumar aumenta el riesgo de diabetes tipo 2.
  • Enfermedad cardiovascular: Personas con enfermedad del corazón o antecedentes de accidente cerebrovascular
  • Depresión: La depresión y otros trastornos del estado de ánimo se asocian con un mayor riesgo de diabetes tipo 2.

# Prevención

La prevención de enfermedades como esta son fundamentales para garantizar una buena salud y calidad de vida y así evitar o retrasar el desarrollo de esta enfermedad crónica.

Afortunadamente, muchas de las acciones necesarias para la prevención de la diabetes son simples y accesibles para todos el mundo.

Como hemos visto anteriormente, existen varios tipos de diabetes, siendo la más común la diabetes tipo 2, que puede prevenirse o retrasarse en gran medida con cambios en el estilo de vida y medidas preventivas

En este sentido, la adopción de hábitos saludables y la realización de controles médicos periódicos son fundamentales.

Consejos

  • Mantener un peso saludable: El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para la diabetes tipo 2. Mantener un peso saludable a través de una alimentación equilibrada y la práctica regular de ejercicio puede ayudar a prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad.
  • Consumir una dieta saludable: Alimentación rica en frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables puede ayudar a prevenir la diabetes. Por el contrario, el consumo excesivo de alimentos procesados, azúcares añadidos y grasas saturadas puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Realizar actividad física regularmente: La actividad física ayuda a controlar el peso y a mejorar la sensibilidad a la insulina. 
  • Evitar el tabaco: Dejar de fumar o evitar el consumo de tabaco puede ayudar a prevenir la enfermedad.
  • Controlar la presión arterial y el colesterol: Tener niveles elevados de presión arterial y colesterol puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. 
  • Realizar revisiones médicas periódicas: Realizar revisiones médicas regulares puede ayudar a detectar la diabetes en sus primeras etapas o a identificar factores de riesgo para la enfermedad.
  • Reducir el estrés: El estrés crónico puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Aprender a manejar el estrés a través de técnicas como la meditación, el yoga o la terapia cognitivo-conductual.
  • Dormir lo suficiente: La falta de sueño puede afectar el metabolismo de la glucosa y aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Se recomienda dormir entre 7 y 9 horas diarias.
  • Limitar el consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. 
  • Tomar medicamentos preventivos si es necesario: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para prevenir la diabetes en personas con factores de riesgo elevados. 
Prevención de la diabetes

# Tratamiento de la diabetes

La diabetes es una enfermedad crónica que requiere tratamiento continuo y cuidados a largo plazo. El objetivo del tratamiento de la diabetes es mantener los niveles de azúcar en sangre dentro de un rango normal y prevenir o tratar las complicaciones asociadas con la enfermedad.

El tratamiento de la diabetes varía según el tipo de diabetes que se padezca, pero en general puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en algunos casos, insulina. A continuación, se detallan los principales aspectos del tratamiento de cada tipo de diabetes:

Tratamiento de la diabetes tipo 1:

El tratamiento de la diabetes tipo 1 se basa en la administración de insulina y la monitorización regular de los niveles de azúcar en sangre.

Además, es importante seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y controlar otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión y el colesterol alto.

Tratamiento de la diabetes tipo 2:

El tratamiento de la diabetes tipo 2 se centra en cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente, y, en algunos casos, en la administración de medicamentos para reducir los niveles de azúcar en sangre.

En casos más graves, puede ser necesario el uso de insulina. También es importante controlar otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión y el colesterol alto.

Tratamiento de la diabetes gestacional:

El tratamiento de la diabetes gestacional se basa en cambios en el estilo de vida, como seguir una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente.

En algunos casos, puede ser necesario el uso de medicamentos para controlar los niveles de azúcar en sangre.

El tratamiento de la diabetes gestacional también puede incluir monitorización regular de los niveles de azúcar en sangre y seguimiento prenatal adicional.

Tratamiento de otros tipos de diabetes:

El tratamiento de otros tipos de diabetes dependerá del tipo específico de la enfermedad y puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en algunos casos, insulina.

Es importante trabajar con un equipo médico especializado para determinar el mejor enfoque de tratamiento para cada paciente.

Es importante recordar que el tratamiento de la diabetes debe ser individualizado y adaptado a las necesidades específicas de cada paciente.

El seguimiento regular con un equipo médico especializado es fundamental para lograr un control adecuado de la enfermedad y prevenir o tratar las complicaciones asociadas con la diabetes.

# Enfermería y Diabetes

La enfermería juega un papel crucial en el manejo de la diabetes. Los enfermeros son a menudo los primeros profesionales de la salud en interactuar con los pacientes con diabetes, y son responsables de educar y apoyar a los pacientes en el cuidado de su enfermedad.

Al trabajar en estrecha colaboración con los médicos, los enfermeros pueden ayudar a desarrollar planes de tratamiento individualizados y personalizados para cada paciente, incluyendo planes de dieta y ejercicio, y medicamentos para controlar los niveles de glucosa en la sangre.

Los enfermeros también tienen un papel importante en la prevención de complicaciones relacionadas con la diabetes, como la neuropatía, la nefropatía y la retinopatía diabética.

Los profesionales de enfermería realizan exámenes de detección de complicaciones y educan a los pacientes sobre los síntomas y signos de las complicaciones de la diabetes.

Otro papel importante de los enfermeros en el manejo de la diabetes es el apoyo emocional.

Los pacientes con diabetes pueden sentirse abrumados, ansiosos o deprimidos debido a las demandas diarias del cuidado de la diabetes, y los enfermeros pueden proporcionar apoyo emocional y psicológico para ayudar a los pacientes a enfrentar y superar estos desafíos.

En general, la enfermería es esencial en el cuidado integral de la diabetes, y su papel en el manejo y la prevención de complicaciones no debe subestimarse.

Los enfermeros son un recurso valioso para los pacientes con diabetes y sus familias, y su trabajo puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los pacientes con diabetes.

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